domingo, 4 de marzo de 2012

Que suba la temperatura y perdamos el control

Deja que tu vergüenza caiga al suelo con tu ropa, que todo se amontone en el parqué.
Deja que tus labios se acerquen a mi cuello, que tus manos acaricien mi pelo. Susúrrame al oído, escríbeme un mensaje con tus dedos recorriendo mi espalda. Haz que me estremezca con el sonido de tu voz.
Haz del silencio la melodía perfecta, de tu colonia mi perfume, de tus labios los míos.
Déjate llevar, abandona el miedo. Pon una canción, quizá dos que marquen el ritmo de cada momento hasta que todo se apague y quedemos unidos para siempre, un pacto inquebrantable firmado por nuestros corazones, que ahora son la música. Que laten al compás de nuestros sentimientos cada vez más acelerados.
Parando de pensar, sintiendo escalofríos. Acariciándonos la piel, poniéndonos más y más nerviosos. Comiéndonos a besos embriagados por la magia del momento.
Llévame hasta ese punto en que suba la temperatura y perdamos el control.

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