viernes, 30 de noviembre de 2012

Adicta a cruzar en rojo.

Los imposibles están ahí para lograrlos y las reglas fueron escritas para que los valientes las rompiesen.
La vida es corta, es como una partida a una sola mano en la que tienes que decidir rápido, pensar lo justo y actuar cuando toca.
Yo, todavía, no se si por suerte o por desgracia soy de las  tarda mucho en darse cuenta.
Soy de las que coge el tren en el último minuto cuando justo se cierran las puertas, pero lo coge. 
Las que cruzan el semáforo en rojo porque cuando estaba en verde se han parado a pasar demasiado y ha cambiado de color.
A las que esperan a ver las estrellas en el último momento y acaban viendo un amanecer.
Pero cuando se trata de cosas importantes, de cosas que realmente quiero, no soy de las que dejan escapar las oportunidades. 
Soy como un tsunami que arrasa con todo lo que haga falta, soy capaz de volver todos los imposibles a mi favor, de reescribir las reglas hasta que sean como yo quiero. 
Soy capaz de irme a cientos de kilómetros cada día para estar un paso más cerca de lograrlo, de levantarme a las seis menos cuarto para coger un tren que me lleve allí, a eso que ahora es mi vida, mi sueño y mi pesadilla. Sacrificando mucho por el camino, pero concentrándome en todo lo bueno que ha llegado.
Entrando de las últimas pero por la puerta grande y dejando huella. 
Porque yo, sin darme cuenta, he dejado de ser como era. La niña tonta que espera a que todo le llegue, la que aprende a conformarse con lo que hay ha quedado atrás. 
Ahora está la adicta a jugárselo todo a un sólo as, porque va a salir bien, de elegir entre lo que realmente importa y lo que no, y sobre todo saber elegir con quien compartir la adrenalina. Porque yo, queridos, soy adicta a cruzar en rojo.


jueves, 29 de noviembre de 2012

Véndame los ojos y llévame hasta el infinito

Que la vida no es una película no es nuevo, que no es esa historia de amor de hora y media con final feliz y que te tiene todo el tiempo con una sonrisa pintada en la cara, pero no por eso voy a dejar de ilusionarme.
De ser la idiota que crea que las historias de las películas existen, que todas tenemos derecho a que nos pinten en un puente ''Tu y yo a 3 metros sobre el cielo'', que a que cuando  pregunte ¿me amas, real o no? siempre me contesten real, a que me digan que será lo que quiero que sea, por mi. 
De ser la que se despierte todas las mañanas con un ''Buenos días princesa, he soñado toda lo noche contigo'', que se recorran miles de kilómetros para bailar conmigo bajo un árbol, que se tumben conmigo a ver cambiar el semáforo de color y que quieran vivir conmigo eternamente.
Que me digan que siempre tendremos París, y que todo sea como una película en blanco y negro, de esas en las que se amaba de forma diferente, se amaba de verdad. Un amor que me pidiese que le besara como si fuera la última vez.
Que me juren que no se van a enamorar pero que lo acaben haciendo, y que sin saber cómo acaben diciendo que han perdido la cabeza por mi.
Bueno vale, no soy tan idiota como para esperar que mi príncipe azul venga a pedirme que salga al balcón para declararme su amor a los cuatro vientos, porque aparte de no tener balcón y vivir en un segundo con vistas a un patio común al que jamás conseguiría entrar, nadie está tan loco ni tan enamorado como para hacer semejante locura en una ciudad con millones de habitantes. Porque las historias de princesas en las que al minuto ya saben que es el amor de su vida y se casan no existen.
Porque nadie me garantiza tener un final feliz, pero lo que si está claro es que tengo una gran historia.
Que no es una película de amor, pero que tiene momentos inolvidables y que sin viajes, graffitis, motos, cruzarse medio mundo para verme, ni grandes frases de esas que todas nos sabemos de memoria de tanto escucharlas en nuestra película favorita, ni ese beso en ese lugar que todas esperamos recibir, es perfecta a su manera.
Que al final, aun siendo una idiota soñadora y vividora de ilusiones que nunca llegarán, soy de las que son felices con que me digan un te quiero con esa cara y esa sonrisa que solo me pone a mi.
Que lo más bonito de todo, es que los sueños de una historia de película no me los quita nadie. Porque los sueños, sueños son. 
Me conformo con que me tape los ojos, me pregunte ''¿te fías de mi?'' y me guíe hasta el infinito.
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domingo, 11 de noviembre de 2012

Aunque tú no lo sepas

Aunque tú no lo sepas, me he inventado tu nombre.
Me drogué con promesas y he dormido en los coches.
Aunque tú no lo entiendas, nunca escribo el remite en el sobre por no dejar mis huellas.
Aunque tú no lo sepas me he acostado a tu espalda, y mi cama se queja, fría cuando te marchas.
He blindado mi puerta y al llegar la mañana no me di ni cuenta de que ya nunca estabas.
Aunque tú no lo sepas, nos decíamos tanto con las manos tan llenas, cada día más flacos.
Inventamos mareas, tripulábamos barcos y encendía con besos el mar de tus labios.

sábado, 3 de noviembre de 2012

te quiero, improbable.

La Real Academia define la palabra imposible como algo que no tiene facultad ni medios para llegar a ser o suceder. Y define improbable como algo inverosímil, que no se funda en una razón prudente.
Puestos a escoger a mi me gusta más la improbabilidad que la imposibilidad, como a todo el mundo, supongo.
La improbabilidad duele menos, y deja un resquicio a la esperanza, a la épica.
Que David ganara a Goliat era improbable, pero sucedió. Un afroamericano habitando la Casa Blanca era improbable, pero también sucedió. Nadal desbancando del número uno a Federer. Una periodista convertida en princesa. El doce uno contra Malta.
El amor, las relaciones, los sentimientos, no se fundan en una razón prudente. Por eso no me gusta hablar de amores imposibles, sino de amores improbables. Porque lo improbable, es, por definición probable.
Lo que es casi seguro que no pase es que puede pasar. Y mientras halla una posibilidad, media posibilidad entre mil millones de que pase, vale la pena intentarlo.
Ahora se, que nada es imposible y que todo lo improbable deja de serlo si se quiere.
Gracias por estar ahí.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Si por lo que sea nos separamos, usa la llamada del explorador intrépido ''crocc crocc grrrrr''

miércoles, 29 de agosto de 2012

Look at the stars, look how they shine for you.

¿Alguna vez has salido de noche a contemplar las estrellas para ver si veías alguna estrella fugaz? Pasas las horas mirando el cielo, observando las estrellas y todas te parecen igual de hermosas. Sin embargo, lo que estás esperando es una estrella especial, una estrella fugaz. Ese tipo de estrella que sabes que sólo vas a ver tú, durante un instante, y sólo porque estabas mirando. ¿Alguna vez has visto una estrella fugaz y le has pedido un deseo? Esa estrella fugaz es, en ese momento, tu estrella. Y depositas en ella tus sueños, tus ilusiones... y a lo mejor se cumplen; o tal vez la estrella no estuviese escuchando en ese momento... No importa; lo que cuenta es que levantas la cabeza hacia el cielo para ver las estrellas, para encontrar esa estrella fugaz con la que compartes tu corazón un breve instante...aunque luego el deseo que formulaste no llegue a cumplirse nunca.

lunes, 25 de junio de 2012

Rie cuando puedas, llora cuando lo necesites.

Los sueños están para perseguirlos, para ir detrás de ellos.
Correr si hace falta, superar todos los obstáculos que se pongan por delante sin importar de qué se trate.
Los sueños no están para abandonarlos, para rendirse a la primera de cambio, para asumir que lo que más deseas en el mundo no está hecho para ti y que será otro el que ocupe tu lugar. No, eso no son sueños.
Rendirse es de cobardes y a mi me sobra valor para derribar estos muros que se interponen en mi camino.
Yo no he estado dos años matándome, sin dormir por las noches, pasando horas y horas entre libros, cubriendo el suelo de mi habitación de apuntes, malgastando fines de semana, vacaciones y festivos para que me digan que no, que nunca lo conseguiré, que lo que hice fue mucho, pero no suficiente.
Para que me pisen los sueños, la sonrisa y las ganas de ser feliz. Para llorar durante un día cada hora, cada minuto. Para llegar al punto de dormir por no llorar. De llorar cada noche hasta que no me quedan lágrimas.
Y para que día tras día tenga que escuchar los ''enhorabuena'' de todo el mundo, y pensar ¿enhorabuena por qué?
Pues enhorabuena por recoger el sueño, ese que estos días todo el mundo se ha dedicado a pisar, a aplastar y a intentar alejar de mí. Enhorabuena por convencerme de que eso es lo que quiero, de que va a ser mi sueño, el de nadie más. Y voy a ser yo quien lo cumpla, porque hoy he decidido que llegar hasta aquí no ha sido fácil, y lo que todavía me queda tampoco va a serlo.
Pero, nadie dijo que lograr los sueños fuera fácil ¿no?

lunes, 30 de abril de 2012

La suerte de mi vida.

No son buenos momentos para aquellas personas a las que quiero, lo están pasando mal, cada uno con sus motivos y cada uno a su manera.
Son momentos de tensión de final de curso, de nervios, de jugarse el futuro en un todo o nada. Echarle un pulso al destino, a la suerte y derribar los muros que se ponga por delante.
Pero todos aquellos que de verdad importan, aquellos a los que invité a pasar a mi corazón para nunca salir, no han defraudado. Han hecho que mi día fuera insuperable.
Leer cada una de las palabras que escribió para mi, cada una de las tonterías, de esas cosas tan bonitas. Cada te quiero, cada frase en la que se arrepentía de no poder estar conmigo. Cada una de esas cosas se colaban en mi memoria y se convertían en una parte importante del día. Ver nuestra foto y todavía no ser consciente de lo que estamos viviendo.
Esa visita, inesperada, de aquellos que llevan doce años a mi lado. Compartiendo todas las alegrías y las desgracias, sacando sonrisas en los peores momentos y fabricando recuerdos. De esos sin los que no me imagino la vida.
La llamada de esa niña con la que me peleaba por las barbies, a la que siempre hacía llorar y me hacía llorar, la que tantos años ha compartido momentos conmigo y que ya no es tan niña. Con sus animales de juguete, y ahora su gato...es que amenaza con comerse a mi ratón y con el que tanto me meto. Esa llamada que me hizo teletransportarme durante casi una hora a una realidad paralela donde mi única preocupación es planear mi verano a su lado.
Y ella, la persona más fuerte que conozco, que en dos años se ha ganado mi amor eterno, mi confianza y que ayer lo que menos necesitaba era tener que esforzarse en hacer a otra persona feliz, tenía que intentar hacerse a ella misma feliz. Y no fue una sola cosa la que hizo, inundó el mundo digital de sorpresas, de pequeños detalles que me emocionaron, me hicieron sentir que siempre estará ahí y que es una de esas personas por las que siempre daré la cara y seré su hombro cuando lo necesite.
Gente que he conocido durante este año, algunos al principio, otros durante el viaje. Y que con grandes motivos y con mucho trabajo se han hecho un hueco en mi vida convirtiéndose en irremplazables, en gente que poner en una foto en mi habitación y que llevarles en el corazón durante años.
Tan sólo faltaba una persona, que ha demostrado que no la merezco y que ha hecho todo para hacerme feliz y llenar el vacío que dejó ayer. Sin duda, uno de los mejores regalos, porque no sólo lo ha llenado si no que lo ha desbordado con su alegría su amor, su foto, su felicitación, su todo.
Gracias a todos y cada uno de vosotros que habéis hecho que fuera inolvidable. Os llevo en el corazón.

sábado, 7 de abril de 2012

Carta de amor desesperada.

A ti, que me estás leyendo, que crees conocerlo todo sobre la vida, que crees tenerlo todo bajo control, te voy a contar mi historia.
El amor, como todo, tiene fecha de caducidad o eso creía yo.
Despiertas de ese sueño, que se repite día tras día, con un sabor agridulce porque sabes que lo que hoy es un sueño no hace tanto fue realidad.
Era un amor de ida y vuelta. nos quisimos con locura, es más, nos amamos. Pero nuestros corazones no latían unidos, era un amor desacompasado. Nos quisimos a destiempo y demasiado, tú me quisiste, luego yo te quise, pero el destino jugó mal las cartas y me rompiste el corazón.
Volviste a por mí, y yo, escurridiza e inalcanzable como el aire enseñándote los pedazos de mi corazón me negué a volverte dejar entrar en él. Estábamos hechos el uno para el otro, éramos como el yin y el yang, como arema y espuma de mar que roza la costa, como flores de primavera.
La vida nos dió otra oportunidad y, nosotros, presos de la pasión, locos temerarios del amor no supimos darnos cuenta de que ibas a convertir cada fragmento de mi roto corazón en polvo, en partículas microscópicas que viajarían por el aire dejándome vacía, sin corazón, sin vida, sin nada.
Sentimientos etéreos, volátiles, hirientes, dispersos que se agolpaban en mi pecho, matando a esas mariposas que volaban por mi tripa, destrozando las ilusiones pero dejando en mi interior los recuerdos, el amor, el dolor.
Ha pasado mucho tiempo y todavía me tiemblan las piernas si te veo, me pongo roja cuando huelo tu perfume. Llevo un tiempo soñando contigo y, aunque las heridas han cicatrizado y la llama del amor se apagó, permíteme decirte que nunca saldrás de mi cabeza y mucho menos de mi corazón.
A ti, que me estás leyendo, decirte que los grandes amores nunca se olvidan, son como estrellas en la noche que, aunque queramos ignorarlas, salen cada día y te recuerdan que donde hubo fuego siempre quedarán cenizas.

jueves, 29 de marzo de 2012

Quemaduras de tercer grado.

Si es verdad que quien juega con fuego se quema las llamas me devorarán.
¿Seré como el ave fénix que resurge de sus cenizas? Quien sabe.
Sólo se que este juego me gusta, que está empezando a engancharme y que no se cuando me decidiré a parar.
Un juego que no cambia nada pero lo cambia todo, que no atiende a razones.
En el que el corazón manda y en él, al igual que en la guerra, todo vale.
Un juego sin árbitros, sin jueces, sin repeticiones a cámara lenta.
En el que hay que dejarse llevar y salir a matar. Echarlo a cara o cruz, a todo o nada. Romper la balanza que decide si merece la pena o no. Hacer un agujero a la conciencia y evitar que Pepito Grillo se pase el día torturándote con su ''no sigas, déjalo''.
Pero no lo dejo, es como mi marca de heroína. Una droga hecha a medida, la luz de un faro que guía, tal vez hacia un lugar equivocado, pero hacia un lugar.
No tengo mucho que perder pero sí mucho que ganar en este juego en el que la felicidad es el premio.
Si es verdad que quien juega con fuego se quema, quiero arder en el infierno.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Puedo escribir los versos más tristes esta noche

Puedo contarte las historias de amor más bonitas jamás contadas, pero no las vividas.
Puedo escribir las mejores historias, pero no buenos finales.
Puedo escribir mis sentimientos y plasmarlos en un papel como lágrima que cae por un rostro en penumbra.
Puedo cantarte una balada que te haga recordar todo aquello que vivimos, pero no se repetirá.
Puedo describir el cielo estrellado de una noche de verano, tumbados en la carretera, uno al lado del otro, cada estrella, cada astro brillante, cada estrella fugaz y cada deseo pedido y no concedido.
Puedo escribir todas aquellas cartas que nunca me atreví a enviar, todos aquellos mensajes en botellas que no llegaron al mar.
Puedo susurrarte cuantas lágrimas lloré, tantas como para que el mar lleve tu nombre, el tuyo, culpable de todas ellas.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Escribir por, ejemplo: ''La noche está estrellada, y tiritan azules, los astros, a lo lejos''.

domingo, 4 de marzo de 2012

Que suba la temperatura y perdamos el control

Deja que tu vergüenza caiga al suelo con tu ropa, que todo se amontone en el parqué.
Deja que tus labios se acerquen a mi cuello, que tus manos acaricien mi pelo. Susúrrame al oído, escríbeme un mensaje con tus dedos recorriendo mi espalda. Haz que me estremezca con el sonido de tu voz.
Haz del silencio la melodía perfecta, de tu colonia mi perfume, de tus labios los míos.
Déjate llevar, abandona el miedo. Pon una canción, quizá dos que marquen el ritmo de cada momento hasta que todo se apague y quedemos unidos para siempre, un pacto inquebrantable firmado por nuestros corazones, que ahora son la música. Que laten al compás de nuestros sentimientos cada vez más acelerados.
Parando de pensar, sintiendo escalofríos. Acariciándonos la piel, poniéndonos más y más nerviosos. Comiéndonos a besos embriagados por la magia del momento.
Llévame hasta ese punto en que suba la temperatura y perdamos el control.

viernes, 2 de marzo de 2012

El amor es un juego en el que un par de idiotas juegan a hacerse daño.

Tratas de ser amable, comprensiva, de escucharle porque sabes que no son buenos momentos los suyos. Le apoyas en todo y más, aunque no seas capaz de lidiar con tus problemas. Porque es él, le quieres a tu manera. Luchas porque todo funcione, te esfuerzas, pero sientes que lo va dejando poco a poco, que va abandonando el tira y afloja en que se basa lo vuestro, los detalles, los privados todo se pierde. Le falta siempre la sonrisa, y tú piensas que debería esforzarse algo más porque tú tampoco tienes ganas de sonreír y no por eso dejas de hacerlo, porque sabes que lo necesita.
Tal vez bastara con un ''¿que tal estás?'' sincero, de esos que demuestran que está dispuesto a compartir tus problemas, que sean mitad suyos y mitad tuyos, pero esa pregunta nunca llega.
Son momentos de conversaciones forzadas, sin ganas en las que esperas que te demuestre que estás equivocada, que no es uno más que pasará a engrosar tu lista de conquistas. Que por una vez estás haciendo lo correcto, dándolo todo para recibir también todo. Todo y más, que ahora ni es más ni es todo. Que ha merecido la pena arriesgar por vivir eso. Pero cada día es más difícil. Caminas a su lado como si de un simple amigo se tratara y se hace raro. A ratos muy bien, a ratos no tan bien, pero mal nunca. Pero no es suficiente, no es como era antes.
Esperas que llegue el fin de semana, y uno tras otro terminan sin verle, si estar con él a solas. No comprende que para tí eso es algo importante. Y nunca ocurre, pero tú tampoco lo tienes en cuenta.
Te conectas con la ilusión de que él esté ahí, que estéis hablando hasta las mil de tonterías que te diga todo lo que quieres leer y que te sorprenda. Pero nada. Tampoco tiene un día bueno hoy, y la verdad es que este juego ya cansa.
Ya no sabes que hacer, y cuando crees que todo empieza a animarse, se va con un simple beso y un adiós y el te quiero que tú le has enviado queda suspendido en el aire, en ese vacío cibernético en el que no sabes a donde irá a parar. Un te quiero que quizá haya leído o quizá no, que no le haya dado la mínima importancia. Pero para ti la tiene.

jueves, 1 de marzo de 2012

Eres mi estrella.

A veces, uno no sabe valorar el presente, no sabe apreciar lo que tiene justo en el instante en el que lo posee.
No es mi caso, en la vida, muchas han sido las veces que al echar la vista atrás he añorado todo lo que tenía, esos momentos que había vivido y que no se volverían a repetir. Pero tengo que decir, que esta vez parece que por fin he aprendido la lección. Tantas y tantas caídas han servido para algo, están empezando a dar sus frutos.
Ahora vivo el presente, disfruto cada momento, disfruto de ti como si fuera la última vez. Como si fuera el último beso, la última caricia, el útimo abrazo, el último te quiero, aún sabiendo que no serán los últimos.
Sólo me permito mirar al pasado, para ver todo lo que hemos vivido. Todos esos momentos llenos de locuras, de risas. De empezar en secreto, de vivir minuto a minuto sin pararnos a pensar en qué estábamos haciendo. Dejándonos llevar, como botellas con un mensaje a la deriva por el mar, allá a donde nos llevara la corriente. Llevando un mensaje incompleto que poco a poco se va rellenando, se va escribiendo línea por línea, palabra por palabra, sentimiento por sentimiento y recuerdo por recuerdo.
Y hoy, decirte que tal vez sea algo más especial que el resto de los días,  y también decirte que te quiero más que ayer, pero menos que mañana.

lunes, 27 de febrero de 2012

Las apariencias engañan.

Soy amante de la velocidad, de las cosas extremas, de no malgastar ni un sólo segundo de mi vida en cosas que no lo merecen.Soy de esas personas que se lanzan a la aventura sin dudarlo.
Soy de historias de amor fugaces, no de eternos ejes cronológicos llenos de fechas que recordar, de regalos y de tantas y tantas cosas que se acaban volviendo en tu contra; pero estoy dispuesta a intentarlo.
Soy de esas personas que se entregan al máximo en todo lo que hacen.
Me cuesta confiar en los demás, por todo el daño que me han hecho, pero no te preocupes gánate mi confianza y te seguiré hasta el fin del mundo.
La tentación de mandarlo todo a la mierda y de salir corriendo en este momento de mi vida me acompaña, como en tantos otros, pero el destino me lo está poniendo especialmente difícil.
No soy de esas personas que prometen grandes finales, pero lo que si garantizo son buenas historias. Las mejores que puedas vivir, prometo dejar más huella que quien más te haya marcado. Pero luego, no te quejes si no puedes olvidarme.
Sé que conmigo las cosas no son fáciles, que no me dejo querer, que no demuestro todo lo que debería, que no soy suficiente. Pero tantas veces di mucho para recibir tan poco que debes permitirme que desconfíe.
Que no te merezco, lo sé y cada día pienso cuánto tiempo durará, cuánto podré seguir manteniedo el miedo a raya, hasta que punto dejaré que mi corazón te quiera y mi cabeza te piense antes de acojonarme, porque también soy de esas que piensan que el movimiento se demuestra huyendo.

domingo, 19 de febrero de 2012

Lo que no dicen es que cuando el tiempo se pone en marcha va aún más rápido.

Hacía tiempo que no lo experimentaba, esa sensación de desear con todas mis fuerzas que el tiempo se detenga y nosotros quedemos congelados para siempre en ese instante, en ese preciso instante, que el momento no acabara nunca.
Pero el tiempo no perdona a nadie, no entiende de momentos, ni de personas, tampoco entiende de lugares y cuando parece que ese momento durará para siempre el tiempo vuelve a la normalidad y avanza más y más deprisa para recuperar el tiempo perdido, sin dejarnos apenas saborear el resto de momentos, el resto de sonrisas, de caricias, de miradas. Y cuando quieres reaccionar, es demasiado tarde, el momento ha acabado, pero no pasa nada, porque quedan todavía infinitos momentos que vivir y miles de instantes que disfrutar.

jueves, 16 de febrero de 2012

Un eslabón menos.

Que la vida no es fácil es algo que aprendí hace ya algún tiempo.
Es difícil dar mucho para luego apenas recibir, y aún así lo sigues haciendo.
Haces un esfuerzo por sonreír y por ser feliz por encima de los problemas aunque eso suponga un gran reto.
Tratas de sacarle una sonrisa a todo el mundo aún cuando no eres capaz de sacártela a ti misma.
Y aún así, la vida se porta mal contigo. La vida, y la gente. Sientes que no te lo mereces, que no deberías confiar en nadie, que te puede la inocencia pero te da igual, te entregas a fondo y tratas de darlo todo de ti misma para nada.
Para que la gente te falle, uno detrás de otro, incluso aquel que te prometió que nunca lo haría. Y duele, pero la rabia nunca está por encima del orgullo, y no vas a dejar que se de cuenta, ni que lo vea. Vas a quedar por encima de él a cualquier precio, porque te ha hecho daño y ambos lo sabéis.
Sabes que después de esto ya nada va a ser igual, porque no olvidas las cosas tan fácilmente, porque ahora lo cambia todo y no te merece.
Una amistad perdida, un eslabón menos de la cadena de la vida que se ha ido por decisión propia, que te ha echado de su vida por la puerta de atrás y que no ha tenido el valor de decírtelo a la cara, porque no es lo que quiere. El te quiere en su vida, pero quizá cuando se dé cuenta ya sea demasiado tarde.
Y tu eso lo sabes, pero ya no puedes hacer nada, hiciste un órdago y lo perdiste todo, jugaste mal tus cartas, la suerte te abandonó aun sin merecerlo.
Pero así es la vida, una noria en la que tan pronto estás arriba como abajo, y ahora toca abajo, un abajo subterráneo del cual poco a poco irás saliendo, elevándote hacia las nubes porque el cielo es el límite.

sábado, 11 de febrero de 2012

¿Sabes? Ya sé por qué te quiero.

Te quiero porque eres casa, da igual lo que pase ahí fuera. Porque juntos somos casa y todo está en paz.
Vienes aquí y te duermes en mis brazos y yo me quedo toda la noche mirándote porque es lo más bonito que puedo hacer. Tú eres mi casa y yo soy tu casa.
Porque haces las cosas fáciles. Porque si tuviera que elegir un sitio para vivir sería tu cuarto.
Porque dentro de tu cama el mundo es tan pequeño que parece que no puede pasar nada más, y a mi no me hace falta que pase nada más si estoy contigo.

viernes, 27 de enero de 2012

TODAY MY LIFE BEGINS

Life is too short to have regrets. So I'm learning now to leave it in the past and try to forget.
We only have one life to live so you better make the best of it.
I will break these chains that bind me.
Happiness will find me.
Leave the past behind me because TODAY MY LIFE BEGINS!

miércoles, 11 de enero de 2012

No pain, no gain.

Una de las lecciones más duras es aprender a establecer prioridades. No es una lección fácil de aprender y siempre se reduce a una pregunta…¿Cuál es el riesgo? ¿Qué podemos ganar o perder?
Somos jugadores que intentan no apostarlo todo a una carta.
La vida es un juego de alto riesgo, pero por muy altas que sean las apuestas tarde o temprano tienes que dejarte llevar por tu instinto. Y quizá, solo quizá volverás a donde te correspondía desde el principio.

miércoles, 4 de enero de 2012

Change is the only constant

Cada célula del cuerpo se regenera de media cada siete años. Biológicamente somos personas nuevas, quizá parecemos los mismos. El cambio no es visible, al menos en la mayoría, pero todos cambiamos por completo. Para siempre.
Cuando decimos que la gente no cambia, los científicos se echan las manos a la cabeza, porque el cambio es la única constante en la ciencia.
La energía, la materia...siempre están cambiando,metamorfoseándose, fusionándose, creciendo, muriendo.
Lo antinatural es que las personas intentemos no cambiar, que queramos aferrarnos a como era todo antes en vez de dejar que sea lo que es. Que queramos aferrarnos a viejos recuerdos en lugar de generar otros. Que insistamos en creer que, pese a los indicios científicos, todo en la vida es permanente.
El cambio es constante, como vivamos ese cambio depende de nosotros.
Puede parecernos la muerte, o una segunda oportunidad en la vida. Si nos relajamos y nos dejamos llevar, puede parecernos pura adrenalina. Como si en cualquier momento tuviéramos otra oportunidad, como si en cualquier momento pudiéramos nacer de nuevo.